Líneas curriculares
.
Los Lineamientos
Curriculares Nacionales constituyen el marco regulatorio y anticipatorio de los
diseños curriculares jurisdiccionales y las prácticas de formación docente
inicial, para los distintos niveles y modalidades del Sistema Educativo
Nacional. Como tal, los Lineamientos Curriculares Nacionales alcanzan a las
distintas jurisdicciones y, por ende, a los ISFD dependientes de las mismas, y
a las propuestas de Formación Docente dependientes de las Universidades.
Para la definición de
estos Lineamientos Curriculares, es importante desarrollar su alcance y su
papel en la integración de los distintos niveles de concreción curricular en el
país y en las distintas instituciones.
Mapa
curricular
El
Mapa curricular de la Educación Básica se representa por espacios organizados
en cuatro campos de formación, que permiten visualizar de manera gráfica la
articulación curricular. Además, los campos de formación organizan otros
espacios curriculares estableciendo relaciones entre sí.
En
el Mapa curricular pueden observarse de manera horizontal la secuencia y la
gradualidad de las asignaturas que constituyen la Educación Básica. La
organización vertical en periodos escolares indica la progresión de los
Estándares Curriculares de español, Matemáticas, Ciencias, Segunda Lengua:
inglés y Habilidades Digitales. Es conveniente aclarar que esta representación
gráfica no expresa de manera completa sus interrelaciones.
1.-
Estándares Curriculares de: Español, Matemáticas, Ciencias, Segunda Lengua:
Inglés, y Habilidades Digitales.
2.-Para
los alumnos hablantes de Lengua Indígena, el español y el inglés son
consideradas como segundas lenguas a la materna. Inglés está en proceso de
gestión.
3.-
Favorecen aprendizajes de Tecnología.
4.-
Establecen vínculos formativos con Ciencias Naturales, Geografía e Historia.

E l
Plan de estudios 2011. Educación Básica es el documento rector que
define las competencias para la vida, el perfil de egreso, los Estándares
Curriculares y los aprendizajes esperados que constituyen el trayecto formativo
de los estudiantes, y que se propone contribuir a la formación del ciudadano
democrático, crítico y creativo que requiere la sociedad mexicana en el siglo
XXI, desde las dimensiones nacional y global, que consideran al ser humano y al
ser universal.
La
dimensión nacional permite una formación que favorece la construcción de la identidad
personal y nacional de los alumnos, para que valoren su entorno, y vivan y se desarrollen
como personas plenas. Por su parte, la dimensión global refiere al desarrollo de
competencias que forman al ser universal para hacerlo competitivo como
ciudadano del mundo, responsable y activo, capaz de aprovechar los avances
tecnológicos y aprender a lo largo de su vida.
El
Plan de estudios es de observancia nacional y reconoce que la equidad en la
Educación Básica constituye uno de los componentes irrenunciables de la calidad
educativa, por lo que toma en cuenta la diversidad que existe en la sociedad y
se encuentra en contextos diferenciados. En las escuelas, la diversidad se
manifiesta en la variedad lingüística, social, cultural, de capacidades, de ritmos
y estilos de aprendizaje de la comunidad educativa. También reconoce que cada
estudiante cuenta con aprendizajes para compartir y usar, por lo que busca que
se asuman como responsables de sus acciones y actitudes para continuar
aprendiendo. En este sentido, el aprendizaje de cada alumno y del grupo se
enriquece en y con las interacciones sociales y culturales; concretas
intelectuales, sociales, afectivas y físicas, y en un ambiente de trabajo
respetuoso y colaborativo.
Otra
característica del Plan de estudios es su orientación hacia el desarrollo de
actitudes, prácticas y valores sustentados en los principios de la democracia:
el respeto a la legalidad, la igualdad, la libertad con responsabilidad, la
participación, el diálogo y la búsqueda de acuerdos; la tolerancia, la
inclusión y la pluralidad, así como una ética basada en los principios del
Estado laico, que son el marco de la educación humanista y científica que
establece el Artículo Tercero Constitucional.
Propone
que la evaluación sea una fuente de aprendizaje y permita detectar el rezago
escolar de manera temprana y, en consecuencia, la escuela desarrolle
estrategias de atención y retención que garanticen que los estudiantes sigan
aprendiendo y permanezcan en el sistema educativo durante su trayecto
formativo.
El Plan de estudios requiere partir de una
visión que incluya los diversos aspectos que conforman el desarrollo curricular
en su sentido más amplio, y que se expresan en los principios pedagógicos
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